La trampa de la prohibición en las dietas

educación alimentaria clinica uzal

La mayoría de las dietas tienen un factor en común que sería la restricción parcial o total de algunos alimentos, pero sabemos que esto genera ciertos problemas. Uno de ellos sería, que con la prohibición se fomenta la ansiedad y los pensamientos constantes en la comida. Esto a su vez provoca un aumento de la ingesta e incluso puede provocar muchas veces atracones.

Además, muchas personas con la evitación pueden incluso llegar a tener «miedo» del consumo de ciertos alimentos, por lo que no aprenderían a relacionarse con la comida ni a disfrutar de ella. Por otro lado, cuando evitamos y prohibimos existe cierta posibilidad de relacionarnos de forma compulsiva.

Otro problema que se genera ante las prohibiciones, es la pérdida de la capacidad de elegir. Además, se generan pensamientos de si lo evito lo estoy haciendo bien, y si no lo hago lo estoy haciendo mal, reforzando el pensamiento dicotómico del «bien y del mal», «del todo o nada». Frases típicas de la cultura de la dieta, como: «empiezo el lunes «, «después de esto me pongo a dieta» , «Ya total…»

Y si todo esto no funciona y me llego a saltar las prohibiciones, se generará un malestar en la persona, pudiendo provocar poco a poco una pérdida de la autoestima.

Pero, tampoco hay que confundir no restringir con comer todo lo que nos apetezca en todo momento. Debemos entonces aprender a adquirir la capacidad de elegir que es lo que más nos conviene, y esto se consigue trabajando nuestras necesidades, y emociones

Te puede interesar: 

Esta web usa cookies para ofrecerte una mejor experiencia. Saber más.