Qué es un dietista – nutricionista, qué hace y para qué sirve

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¿Qué es un dietista nutricionista, qué hace y para qué sirve?

La nutrición humana y dietética es una rama de las ciencias de la salud que se encarga del estudio de los nutrientes necesarios para mantener una salud integral durante el mayor tiempo posible. Y también para retrasar la aparición de determinadas enfermedades como pueden ser: diabetes, hipercolesterolemia, anemias, osteoporosis y osteopenias…Además y de vital importancia, esta disciplina analiza y valora que alimentos disminuyen o palían los síntomas de determinadas enfermedades ya instauradas como: enfermedades inflamatorias intestinales, alergias alimentarias, Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado, cefaleas, etc.

¿Qué hacemos?

A pesar de la diversidad de campos que engloba esta rama sanitaria, por muchos años la profesión del dietista-nutricionista ha sido conocida como “aquel profesional que te pone a dieta”. Esta es una forma de pensar muy simplista y anticuada. Un/una dietista- nutricionista entre otras muchas funciones, fomenta y motiva a sus pacientes a instaurar unos hábitos alimentarios más saludables, flexibles y que pueda disfrutar en cada momento del día, muy lejos del concepto de restricción, prohibición y castigo que conlleva la palabra dieta.

Además de fomentar unos hábitos alimentarios saludables a nivel individual, un dietista- nutricionista promueve una alimentación saludable y apetecible a nivel de colectividades. Como ejemplo de ello, se incluyen servicios de elaboración e impartición de talleres prácticos y formativos en colegios, ayuntamientos, centros de formación, clínicas multidisciplinares, entre otros, y confección de menús adaptados para colegios, residencias, asociaciones y eventos.

Como comentábamos anteriormente y una función cada vez más conocida, es el papel del profesional de la nutrición humana y dietética en el abordaje de diferentes patologías. Cuando una persona sufre diabetes, hernia de hiato, colitis ulcerosa, estreñimiento, intolerancias alimentarias, etc. y es acompañado por un/una dietista-nutricionista aprende a identificar qué alimentos le desencadenan malestar y cómo puede combinarlos con otros o cocinarlos para que le sienten lo mejor posible.  Pero no solo eso, empieza a practicar diferentes recetas que le ayudan a sobrellevar lo mejor posible su enfermedad, a cuidarse y no perder la ilusión de disfrutar de un rico plato que le encante.

Educación alimentaria

Por último, una de las facetas de un dietista-nutricionista que lleva a cabo sea cual sea su población diana (niños, adultos, personas que sufren una patología) es plantear y ofrecer una alimentación rica y atractiva. Detrás de cada nutricionista hay una persona detrás, que come varias veces al día como cualquier otro ser humano, por lo que entiende y empatiza con el paciente al que le ofrece un menú o unos cambios alimentarios y que defiende que dichos cambios sean apetecibles y sabrosos… ¿Por qué cuando salimos a cenar sí disfrutamos de cada bocado, de cada sorbo de bebida, del contexto y la compañía y sin embargo cuando nos ponemos en manos de nutricionistas pensamos que sus ofertas serán insípidas y poco apetecibles?

No podemos ni debemos desligar la alimentación de nuestra cultura, de nuestros recuerdos, de esa sensación de disfrute que libera cada alimento que nos tomamos…Por eso, los dietistas- nutricionistas también tenemos una faceta de minichefs (con permiso de estos grandes profesionales) para ofrecer una alimentación saludable, divertida, rica y fácil de llevar a cabo.

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