Psicología general sanitaria

¿De qué estamos hablando?

Un psicólogo general sanitario es un profesional de la salud mental dedicado a ayudar a las personas a superar dificultades emocionales, mejorar su bienestar y promover una vida equilibrada y satisfactoria. Su amplio conocimiento y experiencia le permiten ofrecer un apoyo integral y personalizado para el cuidado de la salud mental de sus pacientes.

Servicios principales

Terapia individual

Terapia individual para el abordaje de múltiples problemas, como ansiedad, agorafobia y otras fobias específicas, o con el objetivo de autoconocimiento y crecimiento personal. También para asesoramiento y orientación en toma de decisiones, manejo del estrés y resolución de conflictos. 

Valoraciones específicas

Además de la terapia individual, de pareja y familiar, realizamos valoraciones diagnósticas específicas (las realizamos entre todos nuestros especialistas, según cual sea la valoración). Las valoraciones que hacemos son: valoración neuropsicológica, de sospecha de TDAH, de sospecha de adicción, valoración de la personalidad, valoración del estado mental general y valoración de la inteligencia, entre otras. Puedes encontrar aquí más información. 

Cursos, talleres y programas

Ofrecemos formación en salud mental, desde lo básico como la educación emocional, saber como hablar de los problemas que uno tiene y pedir ayuda, ser asertivo y poner límites necesarios, a regulación emocional, gestionar las dificultades de la vida, etc. Los irás encontrando en el apartado de Recursos de la web. 

Nuestros psicólogos sanitarios

Expertos en...

Trastornos adaptativos

Desarrollamos un trabajo personal con personas que enfrentan dificultades y estrés significativo debido a eventos estresantes, como cambios importantes en la vida, pérdidas o situaciones traumáticas. A través de la terapia de apoyo y el desarrollo de estrategias de afrontamiento saludables, te ayudamos a adaptarte y recuperar el equilibrio emocional en tu vida diaria.

Ansiedad

Se aborda trabajando con personas que experimentan síntomas de ansiedad excesiva, como preocupación constante, tensión muscular y ataques de pánico. Mediante terapia cognitivo-conductual y técnicas de relajación, se ayuda a identificar y modificar los pensamientos negativos, desarrollar habilidades de afrontamiento efectivas y manejar la ansiedad de manera saludable.

Problemas de sueño

Abordamos dificultades relacionadas con el sueño, como insomnio, apnea del sueño o trastornos del ritmo circadiano. A través de la evaluación y el diseño de estrategias personalizadas, trabajamos para mejorar la higiene del sueño, regular los patrones de sueño y promover un descanso reparador para mejorar la calidad de vida y el bienestar emocional.

Estado de ánimo

Se brinda apoyo a personas que experimentan trastornos del estado de ánimo, como trastorno bipolar y ciclotimia. A través de la terapia individualizada, se ayuda a comprender y regular las emociones, se identifican los desencadenantes y se desarrollan estrategias de afrontamiento saludables para estabilizar el estado de ánimo y promover el bienestar emocional.

Depresión

Brindamos apoyo a aquellos que experimentan una tristeza persistente, pérdida de interés en actividades y cambios en el apetito o el sueño. A través de la terapia cognitivo-conductual y la terapia de aceptación y compromiso, se exploran y modifican los patrones de pensamiento negativos, se aprende a regular las emociones y se desarrollan estrategias para aumentar la motivación y el disfrute en la vida.

Trastornos de la alimentación

Ayudamos a personas con anorexia, bulimia y otras conductas a mejorar su relación con la comida, la imagen corporal y los patrones alimentarios. Mediante un enfoque integral, trabajamos en el momento en que podemos centrarnos en el fortalecimiento de la autoestima y el fomento de hábitos alimentarios saludables.

Estrés laboral

Se acompaña a personas que enfrentan altos niveles de estrés relacionados con el trabajo. A través de la terapia de manejo del estrés y técnicas de autocuidado, se identifican y gestionan los desencadenantes del estrés, se establecen límites saludables, se desarrollan habilidades de comunicación efectiva y se promueve el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Problemas de pareja

Buscamos soluciones con parejas que quieren mejorar su comunicación, resolver conflictos y fortalecer la conexión emocional. A través de la terapia de pareja, se proporcionan herramientas para fomentar la empatía, la escucha activa y la negociación .

Problemas de autoestima

Trabajamos con personas que experimentan baja autoestima y falta de confianza en sí mismas. Mediante terapia centrada en la autoaceptación, la identificación de fortalezas y el desarrollo de una imagen positiva, os ayudamos a construir una autoestima saludable y a mejorar el bienestar emocional.

Adicciones

Abordamos problemas relacionados con el abuso de sustancias y comportamientos adictivos que requieran de apoyo psicológico, proporcionando herramientas para superar la dependencia, establecer patrones de vida saludables y fomentar la recuperación en un proyecto vital.

Preguntas frecuentes

En tu primera sesión con un psicólogo, puedes esperar un ambiente acogedor y confidencial donde podrás hablar libremente sobre tus preocupaciones y experiencias. El psicólogo te hará preguntas para conocerte mejor, como tu historial personal, antecedentes familiares y los motivos que te llevaron a buscar ayuda. También es posible que te haga preguntas sobre tus síntomas, emociones y cómo estás lidiando con los desafíos actuales.

No debes preocuparte por ser juzgado o criticado por el psicólogo. Nuestro papel es proporcionar un entorno seguro y sin prejuicios donde puedas explorar tus pensamientos, sentimientos y comportamientos. Los psicólogos estamos capacitados para ser comprensivos, empáticos y respetuosos, y nuestro objetivo es ayudarte a comprenderte mejor y superar tus dificultades.

Es importante establecer una buena relación de trabajo con tu psicólogo, por lo que puede llevar tiempo encontrar al adecuado para ti. Durante las primeras sesiones, presta atención a cómo te sientes al interactuar con el psicólogo. ¿Te sientes escuchado,
comprendido y respetado? ¿Te sientes cómodo compartiendo tus pensamientos y emociones con él/ella? Confía en tu intuición, pero también recuerda que la construcción de una relación terapéutica sólida lleva tiempo.

La cantidad de sesiones necesarias para ver resultados puede variar según tus circunstancias individuales. Algunas personas pueden experimentar mejoras en unas pocas sesiones, mientras que otras pueden requerir un tratamiento a más largo plazo. Tu psicólogo trabajará contigo para establecer metas terapéuticas y determinar la  duración del tratamiento. Es importante tener expectativas realistas y recordar que el progreso terapéutico puede llevar tiempo y esfuerzo. 

El enfoque terapéutico utilizado por el psicólogo dependerá de tus necesidades y objetivos específicos. Los psicólogos empleamos una variedad de enfoques, como la terapia cognitivo-conductual, la terapia psicoanalítica, la terapia de pareja o la terapia familiar. Durante las primeras sesiones, se evaluará tu situación y determinará el enfoque terapéutico más adecuado para ti.

Si estás experimentando dificultades emocionales o
psicológicas que afectan tu vida diaria, relaciones, rendimiento
académico o laboral, puede ser un indicio de que buscar ayuda
profesional de un psicólogo es beneficioso. Si te sientes abrumado,
triste, ansioso, estresado o tienes dificultades para manejar tus
emociones, un psicólogo puede brindarte apoyo y estrategias para
superar esos desafíos.

Sí, es normal sentir nervios o ansiedad antes de la primera sesión con un psicólogo. El hecho de abrirse y hablar sobre tus problemas puede generar cierta tensión emocional. Sin embargo, ten en cuenta que los psicólogos estamos allí para ayudarte y crear un espacio seguro donde puedas expresarte libremente. Compartir tus preocupaciones iniciales con el psicólogo puede ayudar a aliviar la ansiedad y establecer una base sólida para la terapia.

Absolutamente. La terapia no se limita solo a trastornos mentales diagnosticados. Puede ser beneficiosa para cualquier persona que busque crecimiento personal, autoexploración, desarrollo de habilidades de afrontamiento o mejora en las relaciones. La terapia puede ofrecer un espacio seguro para reflexionar sobre aspectos de la vida, mejorar la autoestima, promover el bienestar emocional y desarrollar estrategias para enfrentar desafíos cotidianos. 

Existen diversas técnicas terapéuticas utilizadas en el proceso de tratamiento. Algunas de las más comunes incluyen la terapia cognitivo-conductual (TCC), que se enfoca en identificar y modificar patrones de pensamiento negativos; la terapia de aceptación y compromiso (ACT), que promueve la aceptación de las emociones y valores personales; la terapia sistémica, que analiza las interacciones y dinámicas familiares; y la terapia psicoanalítica, que explora las experiencias pasadas y su influencia en el presente. 

Si no te sientes cómodo con tu terapeuta, es importante abordar este tema. Comienza por comunicar tus inquietudes y sentimientos directamente con tu terapeuta. Puedes expresar tus necesidades, expectativas o cualquier aspecto que no te haga sentir a gusto. Si no encuentras una solución satisfactoria, considera buscar otro terapeuta que se ajuste mejor a tus necesidades. La relación terapéutica es fundamental para el éxito de la terapia, por lo que es esencial encontrar a alguien con quien te sientas cómodo y seguro para trabajar. 

La terapia individual se centra en el bienestar emocional y psicológico de una persona. El terapeuta trabaja de manera individualizada, brindando un espacio seguro para explorar los desafíos personales, procesar emociones y desarrollar estrategias de afrontamiento.

En cambio, la terapia familiar se enfoca en las dinámicas y relaciones dentro de una familia. El terapeuta ayuda a los miembros de la familia a mejorar la comunicación, resolver conflictos y fortalecer los lazos familiares. El objetivo es promover un ambiente familiar saludable y mejorar el funcionamiento global de la unidad familiar.

Ir al psicólogo implica un coste económico, pero es importante considerar los beneficios que proporciona para nuestra salud mental y bienestar emocional. Debemos entender que mantener un problema sin tratar puede tener repercusiones a diferentes niveles de nuestra vida, que pueden llegar a ser graves e incluso, a la larga, tener más difícil solución. No abordar el problema puede afectar a nuestra calidad de vida, a nuestras relaciones…. Realmente debe considerarse como una inversión en nuestra salud mental a largo plazo. Es fundamental considerar los beneficios que proporciona en términos de bienestar emocional, calidad de vida y prevención de gastos adicionales relacionados con problemas no tratados. La inversión en nuestra salud mental es valiosa y puede marcar la diferencia en nuestra vida a largo plazo, ejecución de un proyecto vital y en la relación con los demás.

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