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Soledad en pareja: ¿Qué hacer cuando te sientes sola en pareja?

En casi todas las series o películas románticas se nos muestra el
proceso de consecución de una pareja: cómo se conocen, cómo se empiezan a gustar, qué problemas surgen en ese tiempo y cómo los resuelven para poder estar juntos/as.

Como las personas también aprendemos gracias al modelado, estos productos nos permiten contar con diferentes herramientas que nos
guíen o ayuden en el proceso de conquista de una nueva pareja.


Sin embargo, pocas veces llegamos a conocer qué pasó después.

Esta falta de referentes puede influir en que no sepamos cómo actuar según qué situaciones de la propia relación.

Una de esas situaciones es cuando, a pesar de tener pareja e incluso de convivir con ella, sentimos soledad.

Esta soledad emocional en la pareja ocurre cuando una de las partes no
se siente vista, comprendida, escuchada ni vinculada emocionalmente con su pareja, a pesar de convivir, compartir responsabilidades o mantener una
relación aparentemente estable.

Por tanto, no se trata estar solo/a físicamente, sino de experimentar distancia afectiva dentro del vínculo.

Además del sufrimiento que puede ocasionar, la evidencia en psicología
relacional muestra que esta forma de soledad en la pareja
puede tener efectos psicológicos a largo plazo.

Entre estos, se ha encontrado que puede incrementar significativamente el riesgo de depresión y de ansiedad, deteriorar la autoestima, o aumentar la conflictividad y la evitación en la propia relación.

Otros hallazgos apuntan a que, de mantenerse en el tiempo, también pueden haber consecuencias en la salud física (problemas cardiovasculares, desarrollo de enfermedades neurodegenerativas o incremento de la mortalidad).

Muchos pacientes describen este fenómeno con frases como: "Estoy
acompañado, pero me siento solo", "Vivo con mi pareja, pero no puedo contar con él/ella", "Me siento invisible", o incluso “Siento que no le importo”.

Diferencia entre soledad emocional y
problemas de comunicación

Aunque están relacionados, es preciso que diferenciamos la soledad emocional en la pareja de los problemas de comunicación.

Problemas de comunicación

Un problema de comunicación radica en la dificultad para expresar
emociones, pedir ayuda, resolver conflictos, escuchar con atención o negociar.

Todas ellas son cualidades esenciales para una relación de pareja sana, dado que facilitan la comunicación de necesidades, sentimientos o expectativas relevantes para cada una de las partes de la pareja.

Estas dificultades pueden producirse con un tema específico o pueden darse en general.

Soledad emocional

En la soledad emocional, en cambio, la persona siente que su pareja no
la conoce realmente, que no comparte su mundo interno o que no tiene interés por él, que no responde a sus necesidades afectivas y que, por tanto, no es un refugio emocional.

En este caso, puede que sí haya comunicación en la pareja,
pero falla el entendimiento mutuo y la conexión emocional.

Síntomas habituales de soledad emocional
en pareja

Esta situación puede mantenerse mucho tiempo sin que se llegue a
afrontar.

Clínicamente, los síntomas más frecuentes de soledad emocional en la pareja son:

Síntomas emocionales

La soledad en la pareja puede provocar varios síntomas a nivel emocional:

  • Sentimiento persistente de vació en presencia de la pareja. Cuanto más tiempo pasemos sin afrontar esta problemática, los sentimientos de vació seguirán presentes.
  • Dolor emocional al no sentirse importante. Todas las personas necesitamos sentirnos queridas y valoradas, más aún si es por parte de la persona a la que amamos y con la que hemos decidido compartir nuestra vida.
  • Tristeza sin causa aparente. Es habitual que la tristeza de la relación se extrapole al resto de áreas de la persona, aunque en éstas no haya ninguna otra causa.
  • Sensación de desconexión afectiva o de vivir "en paralelo". Existe la posibilidad de que la persona, para protegerse del dolor, opte por desconectar del todo. No significa que no quiera arreglar la situación y que huya, sino que se ve sin recursos y escoge la salida que menos sufrimiento le va a generar.

Síntomas cognitivos

La soledad en la pareja puede provocar varios síntomas a nivel cognitivo:

  • Rumiación (patrón de pensamiento repetitivo y obsesivo sobre un mismo tema, pero sin buscar una solución): "¿por qué ya no me quiere como antes?"
  • Duda sobre el propio valor: "ya no soy tan atractivo/a", "cómo le va a gustar alguien de mi edad".
  • Hipervigilancia ante las señales de rechazo. La persona está más pendiente de los gestos de su pareja, y tendrá mayor tendencia a interpretarlos como si fueran un signo de indiferencia.

Síntomas conductuales

La soledad en la pareja puede provocar varios síntomas a nivel conductual:

  • Evitación: se habla menos, se pide menos, se comparte menos. Al intentar evitar signos de rechazo, se reduce el contacto con la pareja, lo que deriva en un mayor distanciamiento emocional.
  • Aislamiento emocional: consecuencia del aislamiento físico, cada uno se refugia en su mundo interno.
  • Falta de iniciativa en el contacto intimo o afectivo. La evitación y el aislamiento ya mencionados también se manifiestan en el ámbito sexoafectivo, por lo que es habitual que se reduzcan no sólo las muestras de cariño, sino también las relaciones sexuales.
  • Refuerzo de rutinas que mantienen distancia. Fruto de la evitación, la pareja toma el hábito de realizar actividades individuales que sigan reduciendo la posibilidad del contacto físico (uso de pantallas, hobbies separados).

Síntomas físicos

Mente y cuerpo están interconectados, de manera que la sintomatología
psicológica puede producir síntomas físicos, como pueden ser el insomnio,
tensión muscular, pérdida de energía o sensación de “peso en el pecho” (muy propia de un cuadro de ansiedad).

Por qué ocurre la soledad emocional en una
pareja

La ciencia relacional y la psicología del apego coinciden en que la
soledad emocional en una pareja
se origina en factores interactivos, no solo individuales.

 ¿A qué nos referimos con esto?

Pues a que cada persona ha tenido una familia, entorno educativo, amistades, relaciones amorosas y laborales específicas, con unas dinámicas concretas y diferentes a las experiencias de otros individuos.

De toda esa experiencia se ha extraído un aprendizaje que nos influye en
nuestras relaciones posteriores, que a su vez interactúa con el aprendizaje de otras personas.

Dentro de ese aprendizaje, hay algunos factores que pueden influir más
en la pareja.

Estilos de apego incompatibles

El apego es uno de los factores que más peso tiene en la manera que
nos relacionamos con nuestro entorno, y especialmente con nuestras parejas.


Existen varios tipos de apego, pero los que más influyen en el posible
desarrollo de la soledad emocional son:

  • Apego evitativo: la persona minimiza la intimidad y prioriza su autoestima.
  • Apego ansioso: la persona necesita proximidad y verbalización constante.

Si en una pareja se da esta combinación de apegos, se crean ciclos de
distanciamiento y persecución
entre ambos, ya que el apego evitativo necesita cariño pero huye ante cualquier muestra del mismo, y el apego ansioso busca constantemente muestras de afecto y es muy reactivo ante posibles rechazos que ejerza el apego evitativo.

Falta de expresión emocional

Debido al aprendizaje que mencionábamos anteriormente, muchas
personas no expresan sus necesidades por miedo a molestar, a ser
rechazadas, a parecer débiles o a generar conflicto.

Aunque este aprendizaje tuvo sentido en determinado contexto, mantener esta conducta con otras personas y en contextos diferentes puede resultar desadaptativo.

El principal motivo es que, en el contexto de la relación de pareja, necesitamos construir una base sólida de confianza mutua si queremos que la relación sea duradera y satisfactoria para ambas partes, y ello se consigue gracias a conversaciones incómodas y a momentos donde nos podamos mostrar vulnerables sin ser rechazados.

Cambios vitales

Diversas investigaciones muestran que los cambios de etapa vital pueden generar problemas de salud mental.

Son momentos vitales a los que tenemos que amoldarnos, lo que suele implicar una ruptura con el “yo” anterior para poder adaptarnos a las nuevas circunstancias y afrontarlas.

Algunos ejemplos de estas transiciones pueden ser la llegada de un hijo, problemas económicos, el estrés laboral, el duelo o el curso de alguna enfermedad.

La pareja pierde tiempo, energía y espacio emocional.

Dinámicas relacionales crónicas

¿Te has fijado que no te comportas igual con tu hermano que con tu
mejor amiga?

Incluso dentro del mismo grupo de amigos/as tendrás un trato diferente y adaptado a cada miembro.

Esto es algo completamente normal, y se debe a que, como cada persona es única como consecuencia de su aprendizaje vital, las dinámicas relacionales que establecerá con otros individuos también serán únicas.

Pero nuestra relación con alguien no se mantiene siempre igual, sino
que se irá modificando a lo largo del tiempo en función de los eventos que nos afecten.

No es igual una relación de amistad que está en proceso de formarse que una relación afianzada con los años y que se ve alterada porque uno de sus miembros esté pasando por un duelo.

Lo mismo ocurre con las relaciones de pareja.

Es habitual que al inicio la relación se encuentre en un buen momento y que, cuantas más vivencias acumulen sus miembros, la dinámica de pareja varíe y evolucione.

Por este motivo es habitual que se vayan labrando ciertas dinámicas perjudiciales para la relación, aunque su origen sea individual.

Algún ejemplo de dinámica perjudicial sería que cada conversación termine en discusión.

En estos casos lo que suele ocurrir es una falta de gestión emocional propia, una falta de comprensión o comunicación de las necesidades del otro, o considerar las discusiones como un “tengo que ganar”, en lugar de un “tenemos que ganar”.

También encontramos casos en los que una parte de la pareja es más demandante, mientras que la otra evita el conflicto o las necesidades de su
pareja.

Muchas veces esta evitación surge de una falta de herramientas para afrontar dichas demandas.

También puede ser fruto de una sobrecarga que derive en procrastinación.

En muchas parejas vemos cómo, al no haber espacio para la intimidad emocional, la dinámica deriva en que sólo se interactúe para cuestiones de la logística doméstica (niños, trabajo o la casa).

Expectativas no verbalizadas

Como mencionábamos anteriormente, en una pareja se tiene que dar
también una comunicación íntima que permita que cada miembro pueda
expresar sus necesidades, sentimientos y expectativas, y que éstas sean
escuchadas y validadas.

Si esta condición no se da con frecuencia, es posible que en la parte que no se sienta escuchada se genere resentimiento y que deje de confiar emocionalmente en su pareja.

Esta falta de confianza y de seguridad derivará en pensamientos como “Nunca me escucha ni da importancia a mis problemas, ¿por qué debería contarle lo que me pasa ahora?”.

Al no abrirse de nuevo, es espacio de intimidad se va reduciendo cada vez más.

Trauma previo o heridas de apego

Habrá ciertas personas con mayor dificultad para establecer un vínculo
emocional sano.

Por ejemplo, aquellas personas con historia de negligencia emocional, de invalidación, de abandono (físico o emocional) o de relaciones
abusivas serán más vulnerables a percibir desconexión.

Cómo afecta la soledad emocional en la pareja a la salud mental

Estudios longitudinales muestran que la soledad emocional en la pareja es un factor de riesgo para el desarrollo de diferentes trastornos del estado de ánimo, como la depresión o la ansiedad generalizada.

Esto puede deberse a que la tristeza o preocupación sostenidas en el tiempo pueden derivar en el desarrollo de estas patologías.

En esos casos, es frecuente también encontrar un bajo nivel de autoestima y cierta disfunción sexual, consecuencia del distanciamiento en la pareja.

En algunos casos encontramos el desarrollo de fobia al abandono.

Esta es una manifestación extrema de la preocupación excesiva que se genera en el apego ansioso, dado la tendencia de este perfil a buscar cualquier gesto de cariño y a anticiparse a cualquier gesto de rechazo para evitar el abandono de la pareja.

En otros casos puede darse que, a pesar del estrés y malestar que
genera la relación, ésta no llega a romperse.

La pareja ha normalizado sufrir a cambio de mantener la relación, desarrollando el llamado burnout relacional o amoroso.

Evaluación clínica de la soledad emocional
en consulta

En consulta psicológica, la profesional pondrá en práctica distintas técnicas con el propósito de evaluar ciertos aspectos que permitan establecer un posible diagnóstico:

Entrevista clínica

La entrevista clínica es una de las principales herramientas en consulta.

Durante la misma, el/la profesional guiará con preguntas al/la paciente para
explorar aspectos como la historia de la relación, qué estilo de apego tiene
cada miembro de la pareja, si existe algún trauma previo, cómo son los
patrones de comunicación y cuáles son las expectativas y necesidades
afectivas sobre la relación.

Cuestionarios validados

Si a lo largo de la entrevista clínica se identifican síntomas que resulten
compatibles con la soledad emocional en la pareja
, entonces la profesional puede recurrir a cuestionarios objetivos que permitan obtener información cuantificable sobre el estado del/la paciente.

Entre estos cuestionarios encontraríamos las Escalas de satisfacción de
pareja, los Cuestionarios de apego adulto, los Inventarios de soledad, o
métodos para la Evaluación de síntomas ansioso-depresivos
.

Observación de interacción

Es bueno en estos casos realizar sesiones de terapia de pareja.

En estas sesiones se analizan factores como el tono emocional que se utiliza en la comunicación de la pareja.

También se evalúan los patrones de respuesta y la disponibilidad afectiva, es decir, cómo reaccionan a las necesidades de la pareja.

Otro de los factores será el de la seguridad en el vínculo, para evaluar
en qué punto se encuentra la relación.

Tratamiento eficaz para la soledad emocional
en pareja

La EFT es el tratamiento con mayor evidencia científica para la soledad emocional en pareja.

Este tipo de terapia tiene el objetivo de reconstruir el vínculo con dinámicas y ejercicios que ayuden a generar una comunicación emocional segura, a
trabajar la expresión de necesidades profundas, a reparar las heridas relacionales que se han producido y, sobre todo, a crear respuestas afectivas nuevas y sanas.

Terapia focalizada en las emociones (EFT)

La terapia focalizada en las emociones trabaja los pensamientos y conductas perjudiciales para mejorar la dinámica de pareja.

El objetivo sería abordar los patrones de interacción entre qué se siente, qué se piensa y cómo se actúa.

También se trabajarían aquellas distorsiones cognitivas y expectativas irreales, localizando su origen y entrenando su racionalización.

Terapia cognitivo-conductual de pareja

Con la terapia cognitivo-conductual se trabajan los pensamientos y conductas perjudiciales para mejorar la dinámica de pareja.

El objetivo sería abordar los patrones de interacción entre qué se siente, qué se piensa y cómo se actúa.

También se trabajarían aquellas distorsiones cognitivas y expectativas irreales, localizando su origen y entrenando su racionalización.

Tratamiento individual cuando hay trauma o apego
inseguro

La evidencia científica muestra que la satisfacción en la pareja puede mejorar con 15 minutos diarios de conexión sin pantallas.

Es imprescindible que haya tiempo de calidad en la pareja

Rutinas de reconexión emocional

La evidencia científica muestra que la satisfacción en la pareja puede
mejorar con 15 minutos diarios de conexión sin pantallas.

Es imprescindible que haya tiempo de calidad en la pareja

Qué no funciona y conviene evitar

Es probable que los miembros de la pareja intenten abordar esta problemática de diferentes maneras antes de acudir a terapia.

Sin embargo, hay ciertas cuestiones que pueden no funcionar, o incluso que perjudiquen aún más la relación.

Un ejemplo sería hablarlo una vez y esperar que la situación cambie por sí sola, sin tratar las heridas emocionales que se hayan generado.

Otro ejemplo sería fingir que la situación no duele o que se resignen a la
distancia emocional.

Aquello que no se afronta no se resuelve, y la soledad
emocional siempre avanza si no se interviene.

Cómo trabajamos la soledad emocional en la
Clínica Uzal

En nuestra clínica:

  • Evaluamos el origen profundo del distanciamiento
  • Trabajamos herramientas de apego seguro
  • Ofrecemos terapia de pareja basada en evidencia
  • Acompañamos individualmente si hay trauma previo
  • Enseñamos comunicación emocional efectiva
  • Ayudamos a reconstruir el vínculo desde la seguridad y la intimidad

Nuestras intervenciones buscan que ambas personas vuelvan a sentirse: